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miércoles, 21 de octubre de 2015

El concepto de tiempo en... bueno mi tesis doctoral

Es que el título es largo y hasta a mí me da pereza ponerlo completo.

Pero en honor a la rigurosidad: El concepto de tiempo en el comportamiento administrativo en la teoría del taylorismo. Si es una tesis en Ciencias de la administración, pero no les voy a enseñar a ganar dinero con su changarro. Sigo el formato de otras reseñas: les presento al autor primero, luego la obra y por último mi opinión y el público recomendado. Nada más que esta vez el asunto es muy narcisista.

 


El autor, pues soy yo. Claudio a secas.(me molestan los títulos nobiliarios, como el que me otorgan por la tesis que reseño aquí) que estudió administración de empresas y maestría en administración en la Universidad Nacional de Colombia (en su Sede Bogotá) y lleva ya un rato con la misma pregunta en la cabeza ¿Qué diablos es el tiempo para una organización? 

La tesis es más bien corta, poco menos de 120 páginas de texto (lo demás es bibliografía y otros rellenos). Se concentra en definir la conceptualización mecanicista de Frederick Taylor y cómo esta provoca un comportamiento administrativo encaminado a pensar que el trabajador es una tuerca de un motor, más que una persona.
Para eso primero toca definir qué es el tiempo ¿Usted sabe qué es? San Agustín nos dice que no, pero sí. Y la definición que uso es interdisciplinar y sistémica. 

Es decir que hay varias disciplinas que me ayudan a entender cómo el tiempo es vivido, comprendido y explicado por nosotros los humanos. Ya sea cómo especie, individuos o ingenieros. Julius Thomas Fraser es mi referente principal y casi único en el primer capítulo que se ocupa de este concepto.

En el segundo capítulo, ya le entro a los golpes a Taylor. Pobre, no sale bien de esta pelea. Porque analizo que se concentra en la tarea manual repetitiva, y nada más. 

Así las cosas no se puede aplicar universalmente, como él pretende (lo dice por ahí en la página ocho). Tampoco puede sostener la pretensión de eliminar la "norma del pulgar" o el "ojo de buen cubero" porque él mismo lo usa; cuando quiere implementar los conceptos que aprende en sus estudios de tiempos y movimientos hace una cosa y luego otra.

Luego este análisis se combina con el concepto de tiempo del primer capítulo. Ahí queda claro cómo la Administración Científica anda pensando que el tiempo es una cosa aparte de nuestra experiencia personal. Eso está mal, deben combinarse otros aspectos del modelo de Fraser, al menos, para entender mejor la temporalidad.

En el capítulo tercero me voy al concepto de comportamiento administrativo de Herbert Simon para intentar establecer sí hay una relación entre la manera de conceptualizar el tiempo y la manera en la que se comporta una organización. Para no alargar más el cuento, concluyo que sí, hay una relación entre esa manera muy mecanicista de pensar el tiempo y esa manera muy autoritaria de querer controlar a los trabajadores. Eso no está bien.

En las conclusiones propongo que se puede extender el modelo de Fraser hacia la teleotemporalidad, para que esa idea sistémica (niveles de estudio interdependientes) incluyan a la organización cómo objeto de atención. 

También se dice que el taylorismo no debe usarse para nada más que la tarea repetitiva, que es su objeto de análisis sistemático; y que confunde ordenar datos con producir conocimiento, algo común aún en nuestros días.

Para terminar digo que hay una relación entre esa manera de pensar el tiempo y esa manera de actuar como gerente. Y claro admito que que esto, mi trabajo, fue una cosa muy pequeña y no pretendo reemplazar ningún modelo de estudio de organizaciones, sino más bien integrarme a ellos.

Recomendado para ñoños, no está hecho para gente que busque soluciones muy prácticas (todavía) y no tiene lenguaje muy técnico así que lo puede leer cualquiera.

Entren al debate, saludos.

domingo, 20 de septiembre de 2015

La carta que no supe compartir por dropbox

Carta abierta a Wradio

No quería usar este medio, porque pensé este blog para otro propósito. Pero comunicar esta opinión me parece urgente.

La copio, además de dejar el vínculo.


Carta abierta a W Radio, programa de mañanas W, a Natalia Springer y en especial a Julio Sánchez Cristo, Félix de Bedout y Camila Zuluaga 

Buenas tardes

Comienzo por agradecer el gran trabajo que hacen Julio Sánchez, como director de un programa radial que oigo con frecuencia y la gran cultura que nos aporta, con sus opiniones y denuncias; a Félix de Bedout, quien es un gran periodista con un conocimiento sobre un deporte que disfruto; y a Camila Zuluaga, una persona que considero muy brillante y que aporta geniales opiniones, soportadas, fundadas en un gran ejercicio de investigación.

Entiendo que asuste un poco cuando uno lee que alguien, o su empresa, recibe un contrato por $4.000.000.000 incluso causa enojo, porque son los recursos de todos y debemos cuestionarlos. W Radio cuestiona esto, de manera sistemática, y me parece de la manera correcta: fuerte, y directo.
Pero creo que les hizo falta investigación conceptual básica. Así opino y me explico sobre esto en varios puntos. Y hablo un poquito duro para que se entienda.
  1.   Le cuestionan a la Doctora Springer sobre su calificación, acerca de lo adecuado de su formación para el informe que ha entregado, y los que está por entregar. Es válido, porque reitero: me encanta que nos ayuden a vigilar el uso de los recursos públicos. Pero comencemos por lo obvio ¿Saben qué es un doctorado? Yo creo que, basado en las preguntas que hicieron Camila y Félix (Sí me permiten el atrevimiento del uso de sus nombres de pila), me parece que no. Natalia se equivoca al asumir que lo entienden, entonces no explica este tema obvio y esencial. Les quiero contar mí perspectiva personal sobre lo que es una formación de este nivel. Un doctorado es ‘apenas’ una investigación original, sobre un tema relevante que una institución reconocida admite. Esto quiere decir que si me otorgan un título de doctorado, hice una investigación única, que un grupo de personas y una institución creen que es importante; es decir que no hay otra persona en el mundo que haya dicho lo que dije, y se ha dicho con gran rigurosidad, no es una opinión, es una fundación de verdad, de teoría.
  2.   A ver Natalia ¿Pero ese trabajo no lo pudo hacer un economista, un estudiante? Julio, categóricamente NO. Usted puede poner una máquina a procesar los datos, por sensibles que sean, incluso por difíciles que esos datos sean de poner en datos programables. Pero se necesita alguien, una persona o grupo, que le diga a la máquina qué variable cruzo con cuál. Intento hacer un símil para que se entienda mi punto de vista. Yo me puedo saber los ingredientes del ajiaco, pero saber sí los modifico, cuándo los pongo en la olla y a qué temperatura; es otro problema diferente, para explicar eso de manera técnica necesitaría biólogos, físicos, químicos, y un largo etcétera. Yo que sé preparar un ajiaco muy rico aquí en México, con falta de ingredientes, no sé explicar todo el proceso. Julio, Félix, Camila; esto no se trata de poner en un Excel bases de datos y hacer una regresión lineal simple, decidir qué columna es válida para combinar con otra, y cuál es la adecuada puede tardar años de teorización cualitativa. No he pedido permiso a mis maestros sobre estos temas, pero los invito a que los confronten: Sergio Monsalve Gómez, Arsenio Pecha, y Óscar Soto Bocanegra. Sin duda todos son los mejores en sus campos y podrán explicar mejor que yo porqué no es tan fácil decidir qué variable se combina con cuál en un conjunto de datos.
  3.  Una de mis exnovias está felizmente casada con un suizo, vive allá; una de mis hermanas vive en Europa y tuvo un hijo con un europeo. Sé por las historias que ellas me cuentan que mantener el apellido es un problema, y peor es tener un nombre en un documento y otro en el pasaporte, y más si se es de Colombia. Yo creí que ustedes viajaban seguido, pero pareciera que no; no tienen idea el pequeño infierno que vivimos al pasar por los dispositivos de seguridad, y en particular si uno está radicado en otro país. Natalia les hizo varias pregunticas de lógica, pero no sé si de verdad las registraron.
  4.  Me repito un poco, pero es importante. Un doctorado es una investigación única. Uno se gradúa como la única persona del mundo en la historia que ha concluido lo que diga el título de la tesis. Para llegar a eso no es nada más opinar, se debe revisar todo lo investigado sobre el tema para poder decir que la conclusión es en realidad nueva y le aporta algo al mundo. Esto de un doctorado no es un cursillo o un pregrado; no te llevan de la mano en cada materia. La persona que se atreve a esto está sola, porque su tema no lo trata nadie más y porque es una vida difícil.

Ya no me extiendo más, para no aburrir. Espero no ofender con mi posición fuerte sobre lo que un gran trabajo de toda la vida significa. Pero creo no lo han entendido. Una comparación, que no es igualación, con la medicina: ¿Cuánto vale una aspirina para su resfriado?

La científica que lo haya hecho tuvo que estudiar años de biología en general, medicina para entender el cuerpo humano, virología, farmacología… es una persona que toda su vida ha tenido la misma pregunta en la cabeza y ha ido de lo general a lo particular para contestarla. En total unos 20 años mínimo de investigación, en un ambiente hostil y casi siempre sin dinero. El precio del producto de su trabajo no será equivalente al valor del conocimiento invertido.

Para terminar agradezco de nuevo el trabajo periodístico de todos, los mencionados y los que no, porque abren la puerta para estos debates tan necesarios. A la Doctora Natalia, a todos los estaré siguiendo con atención y gusto.

Gracias

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